sábado, 1 de agosto de 2009

Roberto, el sapo.


Roberto se ha marchado
dando saltitos
a cantarle a la luna
su croar bonito,
y el tun, tun, de la lluvia
sobre su espalda
le pone reflejitos
verde esmeralda.

¡Cómo grita Roberto
su serenata!
el disco de la luna
le llega al alma.

Está todo empapado
mi pobre amigo
porque ha dejado en casa
calor y abrigo,
y por no hacerme caso
y venirse pronto
se ha quedado el sapito
por siempre ronco.

¡Ah, sapo enamorado,
porfiado y tonto!

4 comentarios:

PITEIRA dijo...

El sapito enamorado cantándole a la luna se quedó ronco a causa del frío
y de su amor y su porfía.
Preciosos versos para sonreir.

MÓNICA dijo...

Me gustan tus versos, manejas muybien la poesía infantil, te felicito porque es un arte hermoso.

Susana del Rosal dijo...

Gracias, José. Tu comentario es muy importante para mí. Saber que sigues mis poesías me llena el alma, porque conozco tu genial inspiración y te admiro. Un fuerte abrazo.

Susana del Rosal dijo...

Querida Mónica, vengo de leerte en tu blog infantil. Ví un trabajo precioso que me encantó. Es un orgullo contarte como seguidora de mis versos. Gracias.