sábado, 5 de septiembre de 2009

El manto del sol

El señor Sol se la pasaba escondido detrás de las nubes. Era un sol tímido, miedoso y llorón. Allá abajo, el mundo estaba oscuro y frío. La gente no hallaba qué hacer para que el sol se decidiera a salir. Necesitaban luz y calor.
Un día el cocuyo vino con sus hermanitos para formar un mensaje en el cielo. Cada uno, con su hermosa lamparita a cuestas ocupó su lugar. Entonces lograron escribir unas palabras para que el sol las viera:
"Baja, Sol. Te necesitamos"
Y el sol, que era muy curioso, se asomó en una esquinita de nube. Pero estaba tan filosa esa esquina que su manto dorado se rompió y sus tibios rayos de luz inundaron todo.
El sol, avergonzado, estuvo todo el día paseándose de un extremo a otro en el cielo, buscando el pedazo de manto que se había perdido, hasta que llegó la luna y él fue corriendo a esconderse.
Me cuenta abuelito que así están las cosas desde hace mucho tiempo: el sol sale por la mañana y se oculta en la tardecita, cuando lo ve la luna. El pobre, no ha logrado encontrar su pedacito de manto.

2 comentarios:

MÓNICA dijo...

Preciosa manera de decir las cosas... realmente muy bueno e ingenioso.
felicitaciones.

judith dijo...

como siempre me deleitas con tus lindas historias. Y gracias por pasar por mi casita.un gran abrazo y feliz navidad, que el 2010 sea leve y lleno de bendiciones para todos